Dirección: Dan O'Bannon
Guión: Rudy Ricci
País: EE.UU.
Año: 1985
Duración: 91 min.
Reparto: Clu Culager, James Karen, Don Calfa, Thom Mathews, Beverly Randolph, Miguel A. Núñez Jr.

A todos nos gustaría irnos a una acogedora cabañita retirada por allá en la montaña con nuestra chica, para pasar un rato entre champaña y música de piano, una velada ideal para pasar una romántica noche… A no ser que les de por reproducir en una vieja grabadora un hechizo infrahumano, que despierta a las malvadas almas del averno y te toque descabezar a tu novia y luchar a punta de hacha, escopeta y motosierra en mano -muy en mano, ya verán- con zombies satanicos que moran en una tierra maldita gracias a la lectura de campo que nos ofrece la vieja cabaña: el Necronomicón Ex Mortis. Un Simpático paseo de campo, dirigida por Sam Raimi, conocido por las películas de Spiderman -el mismísimo-, y protagonizada por el carismático Bruce Campbell, que en esta ocasión le veremos liado contra las fuerzas malignas, y hasta con su propia mano derecha, salpicado por sangre de múltiples colores -una rica paleta cromática de hemoglobina se puede apreciar en esta cinta-.
Nos encontramos ante una excelente película cargada de efectos a la vieja usanza, puro stopmotion, montaje, maquillaje y dirección de cámaras, nada de computadoras y sus pantallitas verdes, efectos especiales de verdad. Un clásico del terror ochentudo, y saldrán de la sala con ganas de tener una motosierra en mano… Muy en mano.

Dirección: Peter Jackson
Guión: Peter Jackson
País: Nueva Zelanda
Año: 1987
Duración: 90min.
Reparto: Terry Potter, Pete O'Herne, Craig Smith, Mike Minett, Peter Jackson, Doug Wren.
Una raza extraterrestre cae en un humilde y desafortunado pueblo, cuya población desaparece debido a estos invasores ¡Empleados de una cadena de restaurantes galácticos de comida rápida! Como no, la raza humana les hace frente y manda para ello a cuatro paramilitares -o, nada que ver con los de acá, esto ocurre en nueva Zelanda-, quienes lucharan en una campal batalla llena de sangre, tripas y sesos -estos últimos, pueden ser cenados de su recipiente original, como nos enseña la película-. Primera obra dirigida por el ponderado director Peter Jackson, conocido por su adaptación al cine de “El Señor de los Anillos” y “King Kong”, pero estas son ya creaciones hechas en su decadencia hollywoodense, la verdad que este director estaba mucho mejor dirigiendo en Nueva Zelanda, pensando cómo iba a esparcir las menudencias de un hombre al ser atropellado.
Bien, no se pierdan de una función repleta de delicioso gore explicito, donde podemos aprender que la mejor forma de curar una seria descalabrada en el cráneo, es meterse los sesos de nuevo y ponerse un sombrero para detener el escape de las neuronas. Y recuerden, nosotros no somos más que carne, puede que seamos ganado de una raza interespacial hambrienta armada de AK 47’s -si, estos aliens también la usan-
Bien, tal vez te topes con la casualidad que al tirarte por la ventana, caigas en desechos tóxicos y te conviertas en un musculoso vengador mutante que lucha contra el crimen en una ciudad asediada por la corrupción, castigando de manera mordaz y sangrienta a los crueles bandidos, quienes terminarán mutilados con un trapero en la cara. Esta es la suerte de Melvin, enclenque y torpe chico que trabaja en el centro de salud de TROMAVILLE, la capital de los desechos tóxicos de EE.UU., y de quien parientes querrán correr la misma suerte: Novio de una bella chica ciega, ídolo de la juventud del pueblo -aunque perseguido por la ley (con comandante poli-nazi incluido)-; con la cara deforme y gruñendo como un verdadero monstruo -pero eso si, hablando con la voz de un auténtico caballero- Una de las obras iconos de TROMA entretainment y de su director Lloyd Kaufman, quienes poseen otros atractivos títulos como “Nazis Surfers must Die!”, “Tromeo and Juliet”, “Cannibal! the Musical” entre otras maravillas de descabelladas historias cargadas de violencia, humor, sexo y gore (-stos dos últimos hacen buena pareja- y de los cuáles se promete pasar por la pantalla de este cineclub.
Pues bien, les damos la bienvenida a Tromaville, y a su simpático y sobrehumano paladín tóxico.